Opinión Migración 080919

Bajo Reserva

El temor de los migrantes.-  A un mes y días de la matanza de una veintena de personas que hizo un supremacista blanco en El Paso, Texas, el cónsul de México en esa ciudad, Mauricio Ibarra, abrirá su oficina este lunes para todo aquél mexicano que quiera ir a dialogar con él. Según el cónsul, quiere escuchar inquietudes y preocupaciones de los mexicanos que viven en la zona. Se prevé que llegue un alto número de mexicanos al consulado para manifestar el temor que viven frente a las actitudes de racismo y sobretodo de las medidas antiinmigrantes que hay en la Unión Americana en los últimos años.

El embajador de Trump.- El que anda muy activo desde que llegó a México hace ya más de 3 semanas es el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quien además de recorrer la Ciudad de México, se ha reunido con varios secretarios de Estado y ahora se prepara para viajar a Washington para participar en la reunión que tendrá el vicepresidente de la nación vecina, Mike Pence, con el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, el próximo 10 de septiembre. Cabe recordar, nos dicen, que pese a no tener experiencia diplomática, el embajador llega con la mayor fortaleza que se puede tener en la administración de Donald Trump: cercanía con el mandatario y con su círculo cercano. No hay otra forma de moverse con eficacia en la caprichosa Casa Blanca. (El Universal, Nación, p. 2)

La inmaculada percepción // Al gusto del cliente

El viernes pasado, en la conferencia de prensa mañanera, el canciller mexicano Marcelo Ebrard dijo que, en su visita a Washington el próximo martes, no esperaba una amenaza arancelaria: porque no se entendería, es decir, ¿por qué habría una discusión arancelaria si hay una reducción del 56 por ciento (de flujo migratorio) en tres meses?. Marcelo-Marcelo-ra-ra-ra tiene razón. ¿De qué se puede quejar el presidente Donald Trump si el gobierno mexicano, sintiéndose en las cuerdas y sabiendo que no tiene otra opción, lo ha dejado echar todas las bravatas del mundo contra los-mexicanos? ¿Si le ha dado trabajo a 5,359 de migrantes centroamericanos, ha destinado 25 mil 451 elementos de la Guardia Nacional al tema migratorio en lugar de combatir el crimen organizado y serenar al país, si enfrenta todos los días las quejas de los gobernadores de los estados fronterizos del norte que ya no ven lo duro, sino lo tupido por los migrantes que se quedan en territorio nacional, si va a destinar 100 millones de dólares a apoyar a Guatemala, Honduras y El Salvador? Si bien con el mandatario estadunidense nunca se sabe, efectivamente no sería justificable que teniendo en el suelo al gobierno, quisiera también patearlo. (Vianey Esquinca, Excélsior, Nacional, p. 8)

Trabajo agrícola en NY: esperanza hacia el futuro

De todos los mexicanos que viven en los EU, muy probablemente son los trabajadores del campo los que tienen mayores complicaciones y adversidades en su lucha por mejorar su condición de vida y la de sus familias. Sólo por dar un par de datos, trabajan en promedio 70 u 80 horas a la semana, casi todos los días, con muy poco tiempo para descansar y distraerse. Se les paga entre 11 y 13 dólares la hora, según el empleador y la granja de que se trate. Obvio sin derechos ni prestaciones laborales que les permitan hacer valer, en lo general, su importante aportación a la economía regional y nacional de los EU. Hasta en las mejores democracias puede pasar que el trabajador sea explotado sin misericordia.

Por fortuna hay una nueva legislación: la nueva Ley de Justicia Laboral para Trabajadores Agrícolas de NY, que se mantuvo en “la congeladora” del Comité de Trabajo del Senado del Estado por 20 años. Muchos intereses en contra de los derechos de los trabajadores pudieron parar, pero no para siempre, una legislación vital para ofrecer dignidad y justicia a los campesinos de la región, que son en su mayoría de origen mexicano.

Con el apoyo del gobernador Andrew Cuomo para favorecer los derechos de estos trabajadores, la ley fue aprobada finalmente en julio de este año. Entre otras aspectos, se reconoce a los trabajadores agrícolas el derecho a la negociación colectiva, el derecho a formar un sindicato, prestaciones sociales, beneficios de desempleo, pago de horas extras, 24 horas consecutivas de descanso cada semana y un código sanitario para las granjas que albergan trabajadores, entre otros. (Jorge Islas L., El Universal, p. 13)

Paquete económico

Nada nuevo, por cierto, pero atractivo si se busca ampliar las contribuciones. No obstante, esta mesura no tocará durante un año la urgente reforma fiscal que haga más equitativa y grande la base de contribuyentes, así como de una miscelánea fiscal sencilla, clara y con la menor cantidad de recovecos posible. También, otra vez, las empresas tendrán que prever escenarios en los que el gasto público se moverá con lentitud y las inversiones en coordinación con los diferentes niveles de gobierno tendrán que seguir dependiendo de los tiempos políticos, esos que cuando se mezclan con cualquier cosa, terminan por perjudicarla. Aun así, el empuje que dará el ingreso directo a muchas familias mexicanas por diferentes programas federales y un seguro incremento en el número de remesas que llegan al país, se reflejarán en el consumo interno y en la compra de otro tipo de bienes que hasta ahora fueron prohibitivos para muchas y muchos ciudadanos.

El empleo que empezarán a generar varios de los megaproyectos de la actual administración hará un contrapeso en la tradicionalmente débil economía del sureste, mientras que en el norte deberán adaptarse a la volátil situación política en la que entrarán los Estados Unidos, donde la migración y la amenaza de tarifas elevará la incertidumbre de varios sectores comerciales. Una salida es la reactivación de la industria de la construcción y para ello la iniciativa privada prepara un programa nacional de infraestructura que podría ayudar a reparar en algo las pérdidas que tuvieron este año en las principales ciudades del país, en particular en la capital. (Luis Wertman Zaslav, Excélsior, Opinión, p. 10)